sábado, 26 de octubre de 2013

Noche gramatical

Ofréndame una mirada,
Concédete el placer de besar,
Piérdete en mi universo,
Sonríeme al despertar.

Cuídate de no encontrarte,
Cántame el romance sin voz ni parte.
Tómame suavemente,
Acaríciate con mi corazón que por ti arde.

Ándate por mis senderos ciegos,
Quémate al oscurecer.
Viérteme tu aroma a cielo,
Engáñame antes que sea temprano,
Pregúntame si solo es un Edén.

Callarme, pensarme.
En silencio desnudarte.
Tocarte, besarme.
Hacer tu piel erizar de tanto arte.
Consentirte, acariciarme.
Recorrer tus curvas y encontrarte.
Abrazarte, no dejarte,
Princesa mía, de cuatro lenguas y dos martes.

martes, 23 de julio de 2013

Dar


Como viajar al espejo donde todo es opuesto,
como adornar mis orquídeas con tu cabeza y sombrero.
Como sembrar hojas secas como alimento de invierno,
como brindar con Merlot el ascenso del cielo.

Dar y dar es engañar, inclusive maltratar,
es intentar, reintentar, y en vano esperar,
a su merced, a su perder, a su querer y aborrecer.
Oscuridad plena bajo la luna llena,

Virtud efímera, mentirosa empedernida,
gratitud sembrada sobre praderas de arcilla,
abrigo de frío, collar de cianuro,
eres la triste sorpresa,
aunque en ti confío.

Ami


Palabra hermosa, diamante amante del amor en prosa;
de buenos ratos, sonrisas y estrofas.
Recuerdos pacientes de anhelos errantes,
de lluvias frías bajo cálidos encantos.

No viene en mitades, no se haya en cristales,
no tiene límites, pues agua y aire comparten.
Amistad se apellida pero de corazón se llama,
escasa en silencios, abundante en desesperos.

Consuelo de amores, 
blanco y negro de mismos sabores,
brisa dulce que acaricia el pecado,
suele ser el timón en tus manos.

Ojos claros, olor rubio, sabor castaño,
confusa enemiga, astuta intrusa.
Ay de quien te tenga,
pobre esperanza creyendo en lo eterno.

martes, 17 de enero de 2012

Carcajadas de prudencia

El sabor del agua, el olor de las cenizas,
cumbre de lamentos que no paraban de aparecer.
Vieja amargada, lo que te hacía no merecías,
fútil avaricia es pedir tu perecer.

Vida de mil muertes, dias de mil noches.
Adentro, la paz domina en su parcela finita,
parece que la vida no basta,
amordazada dejaste mi tinta.
Eres blasfemia de voces en armonía,
blasfemia irónica, como todo lo imperdonable.

Cadena de desgracias, ojos horror suspenso,
humor morado, cerdo ensangrentado.
Sonrisas fingidas,
bien practicadas por muñecas ultrajadas.

Fui tu ensayo, tu borrador.
Eres espíritu sin corazón.
Hoy río sin dolor,
carcajadas de prudencia.